Las puertas cortafuego a medida resuelven los huecos que no encajan en ningún formato estándar. Pero hay un matiz decisivo: una puerta a medida solo mantiene su homologación si se fabrica dentro del rango que el laboratorio ensayó. Fuera de ese rango, dejas de tener un producto certificado.
Puertas cortafuego a medida: guía para pedirlas sin perder homologación
En esta guía te explicamos cómo pedir la puerta sin comprometer la seguridad ni la documentación legal. En CYPSA trabajamos con estos productos desde 1984, así que vamos al grano.
Qué significa «a medida» en una puerta cortafuego
«A medida» no significa «cualquier medida». Significa adaptar un modelo homologado a las dimensiones concretas de tu hueco, respetando los límites del ensayo.
El fabricante ensaya un conjunto completo —hoja, marco, junta intumescente y herrajes— bajo la norma de ensayo EN 1634-1. Ese ensayo se hace a un tamaño concreto y define un rango de dimensiones válidas.
Una puerta cortafuego a medida homologada se mueve siempre dentro de ese rango. Si el fabricante lo respeta, la clasificación EI₂ se mantiene. Si lo supera, la puerta ya no está cubierta por el ensayo.
En la práctica, casi cualquier puerta cortafuego a medida parte de un modelo de catálogo que se estira o se recorta en fábrica hasta tu hueco. Lo que cambia es la hoja y el marco. Lo que no cambia es la obligación de quedarse dentro del rango probado.
Por qué la homologación depende del rango ensayado
La resistencia al fuego no es una propiedad del material suelto. Es una propiedad del conjunto ensayado.
Cuando cambias el tamaño de la hoja, cambias cómo se dilata con el calor, cómo trabaja la junta y cómo aguanta el marco. Por eso el laboratorio fija un máximo y un mínimo.
Dentro de esos límites, el fabricante puede poner el marcado CE y emitir la Declaración de Prestaciones (DdP), tal y como obliga el Reglamento de Productos de Construcción. Fuera de ellos, no hay respaldo documental posible. Si quieres el detalle, revisa nuestra guía del marcado CE y la norma EN 1634-1.
Cortafuego para huecos especiales y dimensiones grandes
Los huecos especiales aparecen más de lo que parece: rehabilitaciones, edificios antiguos, pasos de instalaciones, garajes con gálibos amplios o naves industriales.
Aquí es donde la puerta cortafuego a medida demuestra su valor, siempre que se pida bien. Un cortafuego para huecos especiales no es un capricho: muchas veces es la única forma de sellar un sector de incendio sin obra pesada.
Límites dimensionales del ensayo EN 1634-1
Cada modelo tiene su propia tabla de dimensiones máximas homologadas. No hay un número universal, y ahí está la trampa.
Como orientación general del mercado:
- Las hojas de madera EI₂ 30 / EI₂ 60 cubren huecos medianos, muy usadas en hoteles y oficinas.
- Las metálicas EI₂ 60 / EI₂ 90 / EI₂ 120 alcanzan dimensiones mayores, típicas de industria y garajes.
- Para pasos muy anchos existen soluciones de dos hojas, puertas correderas cortafuego o cortinas.
Antes de prometer una medida, hay que comprobar la ficha del modelo concreto. Es el paso que evita sorpresas con una puerta cortafuego de dimensiones grandes.
Cuándo un hueco es atípico (y qué opciones tienes)
Un hueco es atípico cuando su ancho, su alto o su forma se salen del catálogo estándar. Un cortafuego atípico no siempre necesita fabricación especial: a veces basta con ajustar el premarco o recrecer con material homologado.
Cuando de verdad hace falta una fabricación de puerta cortafuego a medida, las opciones son:
- Fabricación a medida dentro del rango ensayado del modelo.
- Solución de dos hojas para repartir el ancho del paso.
- Correderas o cortinas para huecos industriales muy amplios.
Si ninguna opción homologada cubre tu hueco, la respuesta correcta no es forzar la puerta: es rediseñar el paso.
Elegir bien entre estas opciones es parte del asesoramiento previo. Una buena puerta cortafuego a medida empieza por un diagnóstico honesto del hueco, no por un catálogo cerrado. Medir primero y decidir después ahorra tiempo, dinero y sustos el día de la inspección.
¿Qué datos necesitas para pedir una puerta cortafuego a medida?
Pedir una puerta cortafuego a medida bien a la primera te ahorra semanas. Necesitas dos bloques de información: datos de obra y datos técnicos.
Cuanto más precisa sea la información, más ajustada será la fabricación y menor el riesgo de reproceso.
La toma de medidas en obra
La medida buena es la del hueco real, no la del plano. Los planos y la obra terminada casi nunca coinciden al milímetro.
Conviene medir siempre:
- Ancho y alto del hueco de paso, tomados en varios puntos.
- Espesor y estado del muro o tabique.
- Aplomo y escuadría, por si el hueco está torcido.
- Espacio libre para el barrido de la hoja y el cierrapuertas.
En CYPSA tomamos las medidas en obra antes de fabricar. Es la forma de garantizar que la puerta entra y cierra como debe, sin ajustes improvisados.
Un milímetro de más o de menos puede obligar a rehacer la hoja o a forzar el marco. Ninguna de las dos cosas es aceptable en una puerta que debe frenar el fuego.
Datos técnicos: EI₂, sentido de apertura y herrajes
Además del hueco, el fabricante necesita saber qué prestación exige tu edificio.
Los datos mínimos son:
- Resistencia requerida: EI₂ 30, EI₂ 60, EI₂ 90 o EI₂ 120, según el CTE DB-SI. Dónde es obligatoria cada una lo fija el Documento Básico SI.
- Sentido de apertura: derecha o izquierda y hacia dónde abre, clave en las vías de evacuación.
- Herrajes: cierrapuertas, barra antipánico o manilla, cerradura y bisagras.
Ojo con los herrajes: solo valen los compatibles con el ensayo. Un herraje no homologado rompe el conjunto certificado, por muy a medida que sea la hoja.
Con estos datos, el fabricante confirma si el hueco entra en el rango homologado del modelo. Si entra, tienes una puerta cortafuego a medida con marcado CE y DdP. Si no entra, mejor saberlo antes de fabricar que después.
Errores que hacen perder la homologación (y cómo evitarlos)
El mayor riesgo no está en fabricar a medida, sino en modificar la puerta después. Muchos edificios pierden la protección real por retoques bienintencionados.
La homologación no caduca sola, pero se anula si alteras el conjunto certificado. Una puerta RF de medida homologada deja de serlo en cuanto la manipulas.
Modificaciones por cuenta propia que anulan el certificado
Estas son las manipulaciones que convierten una puerta homologada en una puerta sin valor legal:
- Recortar la hoja en obra para «que entre».
- Cambiar herrajes por otros no ensayados.
- Pintar sobre las juntas intumescentes.
- Perforar la hoja para pasar cables o mirillas no homologadas.
- Sustituir el cierrapuertas por uno cualquiera.
Cualquiera de estos actos deja fuera de juego el marcado CE y la DdP. La puerta puede seguir pareciendo cortafuego, pero ya no lo garantiza nadie.
El problema es que muchas de estas modificaciones se hacen con buena intención, para adaptar la puerta al día a día. Pero una puerta cortafuego a medida no admite improvisaciones una vez fabricada: cualquier cambio debe pasar por el fabricante o por tu instalador de confianza.
CYPSA: medición, suministro y documentación
Nuestro trabajo es que recibas una puerta a medida homologada y con los papeles en regla.
Como distribuidor e instalador, en CYPSA:
- Medimos el hueco en obra y elegimos el modelo cuyo rango ensayado lo cubre.
- Suministramos puertas cortafuego homologadas con marcado CE y DdP.
- Realizamos la instalación con certificado de correcta instalación.
- Entregamos la documentación lista para inspecciones y seguros.
Desde nuestro almacén propio en Griñón (Madrid) damos servicio a toda España, con respuesta rápida incluso en huecos especiales.
¿Tienes un hueco que no encaja con las medidas estándar? Cuéntanos las dimensiones y la EI₂ que necesitas. Te asesoramos sobre la puerta cortafuego a medida que conserva la homologación, sin que arriesgues nada por tu cuenta. Y si quieres ver el marco general, revisa toda la gama de puertas cortafuego.